Saber qué es la escucha activa y cómo mejorarla es fundamental para aquellos empresarios que deseen mejorar la productividad de su equipo humano sin tener que tocar su sueldo. ¿Te parece interesante? Te aseguramos que lo es, así que ¡adelante! Empieza a leer…
Si sueles leer nuestro blog, seguro que sabes qué es la escucha activa; de todas formas no viene mal refrescar el concepto, ¿verdad?
Podemos definir a la escucha activa como una habilidad comunicativa innata o adquirida que permite al interlocutor comprender perfectamente el mensaje que le está lanzando otra persona a través del lenguaje verbal y no verbal.
Dos puntos especialmente importantes sobre lo que es la escucha activa realmente:
Sin lugar a dudas, practicar la escucha activa en nuestro plano personal, familiar y de amistad nos ayudará a mejorar la comunicación con nuestros seres queridos, a resolver los conflictos, a prevenir discusiones por malas interpretaciones, etc. Pero ¿para qué sirve practicar esta habilidad comunicativa en el plano profesional y empresarial?
Podríamos decir que la escucha activa es clave tanto en los procesos de comunicación interna como en los procesos de comunicación externa que mantenemos con proveedores y clientes.
La escucha activa es clave en todos los procesos de comunicación interna ya que:
La escucha activa es clave en todos los procesos de comunicación externa ya que:
Como comentábamos unas líneas atrás, la escucha activa es una habilidad comunicativa que se puede mejorar o aprender desde cero. ¿Cómo se hace? De muchas y muy variadas formas como, por ejemplo, las siguientes:
Entrena tu lenguaje no verbal. La escucha activa es una habilidad comunicativa en la que tú también estás trasmitiendo muchas cosas sin decir ni una sola palabra. ¿Qué quiere decir eso? Que debes trasmitir a tu interlocutor que le estás escuchando activa y proactivamente no solo no interrumpiendo su discurso de forma verbal, sino mirándolo a los ojos, no jugando con el bolígrafo, no cruzando los brazos sobre tu pecho…