El verano debería ser sinónimo de descanso, vacaciones y tiempo para uno mismo. Sin embargo, para la mayoría de profesionales en España, la realidad es distinta: más de 8 de cada 10 trabajadores atienden llamadas o mensajes laborales fuera de su jornada, incluso durante sus días de vacaciones.
Según el Estudio de Bienestar y Salud Laboral en España 2026 elaborado por Edenred, el 81,6% del talento en España no logra desconectar del trabajo, una cifra que supone un incremento de 16,6 puntos porcentuales respecto al año anterior, cuando el porcentaje se situaba en el 65%.
Estos datos evidencian que, pese a los avances normativos y la creciente concienciación sobre la importancia del bienestar laboral, la cultura de la disponibilidad permanente sigue profundamente arraigada en nuestro país.
Los datos del estudio desgranan una realidad preocupante:
Es decir, prácticamente 2 de cada 10 trabajadores mantienen una conexión constante con su trabajo, sin importar si es fin de semana, festivo o periodo vacacional. Una situación que plantea serias dudas sobre la efectividad real del derecho a la desconexión digital en nuestro país.
Los profesionales de mayor edad son quienes tienen más dificultades para desconectar. El 87,4% de los Baby Boomers (62-65 años) sigue atendiendo llamadas o mensajes laborales fuera de su jornada, siendo el grupo generacional con mayor índice de hiperconexión.
Tras ellos se sitúan los Millennials (30-45 años) con una cifra de 82,9%, la generación X (46-61 años) con un 80,8% y la generación Z (20-29 años) con un dato del 79,3%
El análisis territorial también arroja conclusiones relevantes. Andalucía encabeza el ranking de falta de desconexión digital, con un 83% de profesionales que atienden comunicaciones laborales fuera de su horario.
Si nos centramos en quienes mantienen esta conexión de forma frecuente, incluso en vacaciones, Andalucía vuelve a liderar con un 26,5%, seguida de Cataluña (20,9%), Galicia (19,9%) y Comunidad de Madrid (19,8%).
Estas diferencias territoriales pueden responder a múltiples factores: desde la cultura empresarial predominante en cada región hasta el tipo de sectores económicos más presentes en cada comunidad.
Para avanzar hacia una desconexión digital efectiva, las organizaciones pueden implementar estas estrategias clave:
En un contexto donde los nuevos modelos de trabajo requieren una gestión más consciente de las fronteras entre lo profesional y lo personal, garantizar una desconexión efectiva se convierte en una pieza clave de la sostenibilidad empresarial.
Cuando los profesionales pueden desconectar adecuadamente, experimentan menor estrés, mayor satisfacción laboral y, a largo plazo, mejor productividad. Las empresas tienen la oportunidad de reflexionar: ¿estamos construyendo entornos laborales que cuidan el bienestar de nuestros equipos?
La respuesta a esta pregunta determinará no solo la salud emocional de los profesionales, sino también la capacidad de las organizaciones para fidelizar talento en un mercado cada vez más exigente. Porque desconectar del trabajo es un derecho que merece ser ejercido de forma real y efectiva.
A lo largo de mi trayectoria en Recursos Humanos, he aprendido que el verdadero motor de cualquier organización son las personas. Mi enfoque siempre ha estado en acompañar el desarrollo individual y colectivo, creando espacios donde el talento puede crecer y brillar. Me apasiona construir culturas organizacionales basadas en la confianza, la inclusión y el compromiso auténtico, convencida de que cuando cuidamos a las personas, desbloqueamos un éxito real y sostenible. Liderar equipos y proyectos con esta visión me impulsa a seguir aprendiendo y a inspirar a otros a desarrollar todo su potencial.