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Teletrabajar o no teletrabajar, esa es la cuestión

El teletrabajo, como su propio nombre indica, consiste en trabajar en un lugar diferente a la oficina; ya sea desde casa o desde un hotel al otro lado del mundo.

Este modelo empieza a extenderse por España, aunque tímidamente todavía. Según el informe Monitor Adecco de Oportunidades y Satisfacción en el Empleo, un 6,6% de trabajadores (aproximadamente 1.200.000) practican el teletrabajo.

Las cifras todavía son muy pequeñas en comparación con otros países de la Unión Europea; especialmente si tenemos en cuenta cómo internet y la nube han facilitado que esta modalidad sea hoy accesible para muchas más personas. Sin embargo, las compañías padecen un fuerte arraigo hacia la cultura del presencialismo. Sólo el 22% de las empresas nacionales cuenta con programas de teletrabajo, un dato del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Si estás pensando en implantar este modelo, te vendrá bien leer este análisis sobre sus ventajas y desventajas desde el punto de vista de la empresa.

Ventajas del teletrabajo

Incrementar el número de trabajadores que trabajan fuera de la oficina tiene una serie de beneficios como:

  • Retener el talento de trabajadores que, por motivos personales, necesitan conciliar mejor su vida personal y laboral. Por ejemplo, padres que necesitan cuidar de sus hijos cuando son pequeñas.
  • Acceder a un mayor número de colaboradores que son, por ejemplo, freelance y están trabajando desde su casa en otra parte del mundo.
  • Incrementar la productividad, ya que el empleado está en su casa más concentrado y tiene menos distracciones (llamadas de teléfono, reuniones…).
  • Aumentar la motivación del equipo, al contar con la flexibilidad de poder trabajar desde su casa cuando lo necesiten.
  • Ahorrar gastos de oficina como luz, agua…
  • Mejorar el equilibrio entre la vida personal y laboral de los empleados.

Desventajas del teletrabajo

Ningún modelo es perfecto y este tiene también sus puntos negativos. Por ejemplo:

  • Dificultad a la hora de controlar cómo está trabajando el equipo y qué está haciendo.
  • Deterioro de la calidad del trabajo porque hay menos supervisión.
  • Problemas en el desarrollo de las habilidad de los empleados, al no tener acceso a programas de formación.
  • Menos seguridad a la hora de manejar información delicada.
  • Incremento en el coste de la comunicación; por ejemplo, en facturas de teléfono.
  • Descenso del espíritu de equipo, que puede ser difícil de mantener cuando los miembros están separados.

Analizadas las ventajas y desventajas, puedes tomar la decisión de implantar este modelo a un 50%. No hace falta que envíes a todos tus empleados a casa, puedes ofrecer el teletrabajo a aquellos que les interese o cuando lo necesiten puntualmente.

La flexibilidad y la autonomía son una importante motivación para los empleados. Tener la libertad de trabajar desde casa cuando lo necesiten, siempre que el trabajo lo permita, puede marcar la diferencia.

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