26 Ene 2012

Retribución

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Alternativas a la subida del IRPF

Es una de esas palabras que, con solo mencionarlas, causan pavor: impuestos. Tributos que, sin embargo, son necesarios porque ayudan a mantener los sistemas de bienestar en nuestra sociedad. Por suerte, gracias a los beneficios sociales con ventajas fiscales podemos conseguir optimizar los impuestos de nuestra retribución.

La cuesta de enero tiene una merecida mala fama, pero este año a los excesos de gasto que nos ha dejado la Navidad se le suma la subida del IRPF aprobada por el Gobierno. Un gravamen complementario del impuesto de la renta con aplicación durante dos años con el que se pretende recaudar unos 4.000 millones de euros adicionales.

Eso sí, no estamos solos a la hora de asumir los efectos de la subida. Existen una serie de instrumentos con ventajas fiscales que pueden ayudar a disminuir las retenciones al incorporarlos a la nómina.

Se trata de beneficios sociales como Ticket Restaurant, Ticket Guardería, Ticket Transporte, seguros médicos, etc. Como novedad, desde 2011 también se incluyen en este grupo las ayudas al transporte con exención fiscal hasta 1.500€ anuales.

Hacia la retribución flexible

¿Cómo funciona? Para obtener su salario neto, el empleado ve cómo una parte del salario bruto va a parar a su contribución a la Seguridad Social e IRPF. Pero recurriendo a la retribución flexible, puede elegir sustituir parte de la remuneración bruta por esos beneficios (guardería, restaurante, transporte…), que están exentos de IRPF y Seguridad Social en la mayoría de los casos.

La retribución flexible permite a los empleados recibir parte de su retribución anual a través de beneficios sociales, hasta un máximo del 30% del salario fijo bruto, señalan desde Garrigues. Para las empresas, motivar, retener el talento e incrementar la productividad son algunos de los positivos efectos secundarios de esta receta.

Los beneficios sociales son una herramienta clave para aumentar el compromiso de los trabajadores en empresas que buscan mejorar sus resultados. Al tratarse de soluciones que facilitan la vida diaria de los empleados, ayudan a mejorar el clima laboral, sin olvidar las ventajas fiscales de las que disfrutan los asalariados y la propia empresa.

El modelo llegó a nuestro país en torno al año 2000 y se ha ido consolidando, gracias a su capacidad para mejorar la retribución de los trabajadores sin tener que aumentar la masa salarial.

En la actualidad, los españoles aún tienen mucho que aprender del resto de los europeos en materia de beneficios sociales, según un estudio publicado en Equipos y Talento, que sitúa a nuestros país en los últimos puestos en esta materia; un informe en el que un 45% de los participantes incrementaría su rendimiento laboral si viera mejorados los beneficios sociales.