Las 5 reglas de la productividad personal

Ser más productivo depende de nosotros mismos. Te contamos las 5 reglas que debes seguir si quieres ser más eficiente en tu trabajo.

El mundo laboral es cada vez más exigente. Tanto si trabajas para compañías grandes como para empresas de menor tamaño, ser productivo es esencial. Optimizar esfuerzos y recursos es una buena manera de ser más eficiente.

Ventajas de la productividad

A veces, el volumen de trabajo es excesivo. Estar pendiente de muchas cosas a la vez no nos hace centrarnos en un objetivo concreto. Es habitual empezar muchas tareas y no acabarlas o no finalizarlas como esperábamos.
Por un lado, ser productivo te ayuda a ordenar tu trabajo y hacerlo más pausadamente y mejor. Por otro, es un buen método para optimizar tu tiempo y dinamizar esfuerzos. Abarcar demasiadas tareas a la vez puede llegar a ser contraproducente.


Consejos hay muchos para mejorar nuestra productividad. A la hora de la verdad, nos olvidamos de ellos y volvemos a los mismos vicios de antes. Por ello, aquí os damos 5 reglas muy sencillas y prácticas para aplicar en vuestro día a día.

Regla número 1: Céntrate en lo importante


En una empresa, surgen multitud de tareas que se acumulan con los días. Quizá lo más lógico sería hacerse un planning y seguirlo a rajatabla. Esto se convierte en tarea fallida en la mayoría de los casos.
Seguro que, de entre todas tus tareas, hay algunas más importantes que otras. Prioriza. Haz primero las que sean más urgentes o importantes. Dedícales el tiempo que necesitan.
Recuerda: Más vale una tarea bien hecha que mil mal terminadas.


Regla número 2: Evita distracciones


Es la regla que más cuesta. La cantidad de estímulos que tenemos actualmente, hace que tardemos mucho más en acabar una tarea.
Mirar constantemente WhatsApp, Facebook o Twitter hace que nos distraigamos y dejemos de centrar la atención en nuestro trabajo. Esto provoca pérdida de concentración y, por lo tanto, exige más tiempo para hacerlo.
Tener guardado el móvil personal es un buen consejo para no caer en la tentación.

Recuerda: Las redes sociales no son primordiales, pueden esperar.

 

Regla número 3: Sé positivo


Normalmente, el exceso de trabajo genera estrés. La acumulación de tareas nos hace sentirnos agobiados. No llegamos a todo y nos enfadamos con el mundo.
Una buena actitud nos ayudará a ser más resolutivos y a tener más ideas. Si estamos enfadados o de mal humor, lo más probable es que no nos salga nada a derechas y nos ofusquemos más.

Recuerda: Con una sonrisa todo se puede.


Regla número 4: Disfruta de tu tiempo libre


A veces, creemos que nosotros no somos importantes. Priorizamos nuestro trabajo a nuestra vida. Nuestro tiempo libre lo utilizamos para terminar tareas inacabadas o adelantar trabajo. Error.
Comprender que nosotros mismos, nuestra familia o nuestros amigos son primordiales es importante también para trabajar bien. Si pasamos tiempo con los que más nos importan, llegaremos al trabajo más felices. Eso nos ayudará a afrontar nuestros deberes de mejor manera.

Recuerda: El trabajo es necesario, pero tú eres imprescindible.


Regla número 5: Ama tu trabajo


Parece un tópico, pero si no te gusta lo que haces, jamás serás feliz. Y como hemos dicho, sin felicidad no se puede ser productivo. Debes encontrar todos los días una razón para dejarte la piel en tu trabajo.
Que te satisfaga, te emocione y te dé ganas de seguir aprendiendo es necesario para afrontar los retos de cada día.

Recuerda: Si no encuentras sentido a lo que estás haciendo, no merece la pena seguir ni un día más.

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